Guernika Argentinarrak

de Horacio Cacciabue

En 1925, los bombardeos a la ciudad de Xauen dejaron miles de muertos. Luego siguieron Hamas, Suwayda y Damasco y antes Somalia, Darfur, Dacca en Bangladesh, Jalalabad y Kabul en Afganistán, Enzeli en Egipto, mas y mas y mas...ciudades abiertas sin defensa alguna donde otras miles de víctimas civiles morían; donde la desproporción de fuerzas es infamia. La excusa fue siempre la misma: eran "delincuentes". Guernika es el gerundio "gritando", es el grito de Xauen, el grito de Kim Phuc en Vietnam, aquella niña rociada en Napalm, es el grito de Hiroshima, es el grito de hoy en Alepo y es el grito de Rubén Alberto Bevilacqua ese niño de 3 años que murió durante el bombardeo a la ciudad abierta de Buenos Aires, el 16 de Junio de 1955 y el grito de trole 305 con trabajadores atrapados mortalmente. Guernika es el grito que no termina. El Guernika Argentinarrak de Horacio "El Indio" Cacciabue: Él dice que viene a saldar una deuda, la de volver a pintar y a pintar el Guernika una y otra vez, porque Bevilacqua y los "OTROS" no deja de gritar.
Alejandro Covello.

/
/


El día del Escarmiento



El 16 de Junio de 1955, mas de aviones navales bombardean la ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina. Se dispuso un ataque en línea, un avión tras otro, una escuadrilla tras otra, reabastecimiento en el aeropuerto de Ezeiza y Aeroparque y nuevo ataque. La primer bomba cayó exactamente a las 12:40 horas sobre el trolebus 305 cargado de trabajadores y las otras mataron a más de 300 personas inocentes. Las fuerzas de ataque fueron aproximadamente 40 aviones, 9 toneladas de explosivos, un batallón de infantería con el más moderno armamento liviano que poseían las Fuerzas Armadas y un grupo de 150 civiles complotados con armas cortas. Ese Jueves era un día normal en la ciudad de Buenos Aires, lo cual hacía suponer que durante la mañana el centro iba estar inundado de trabajadores, canillitas, turistas, colmado de citas y encuentros. A ese día y a ese lugar, solo lo iba a alterar una lluvia persistente. El bombardeo duró aproximadamente 5 horas y la segunda oleada sobre la ciudad fue feroz y sangrienta. La Ciudad de Buenos Aires se convirtió en una zona de guerra. Escapes de gas, derrumbes, escombros, cañerías rotas, instalaciones eléctricas como trampas mortales, autos quemados y una bomba sobre la estación de YPF contigua a la Casa Rosada. Los Gloster Meteor de la Fuerza Aérea que se sumaron al bombardeo, entraban por Avenida de Mayo descargando su cañones de 20 milímetros sobre la población. Las fachadas del ministerio de hacienda, el Hotel Mayo, el departamento central de Policía, y muchas más paredes hoy conservan la siniestra escultura realizada por los Gloster que viraban sobre el Río de la Plata para continuar su faena. “Matar a Perón” se lee en las declaraciones hechas por los responsables del bombardeo. Ante la historia, el medio empleado para matar a Perón nos hace dudar del real objetivo. El presidente era una persona pública y continuamente se mostraba, hubiera sido más fácil un francotirador o una bomba. Si luego de la primera oleada de bombas sobre la casa de gobierno ya se sabía que Perón no se encontraba allí. Entonces, ¿cuál fue el objetivo de la segunda oleada de bombas? En la segunda oleada comenzaron los ametrallamientos aéreos ¿A dónde iban dirigidos esos proyectiles? Ese día jueves la República Argentina no estaba en guerra con ningún otro país, no había huelgas, barricadas, ni manifestaciones opositoras u oficiales, era un día normal y una ciudad abierta. Fue el escarmiento a una clase social por meter “las patas en la fuente”.
Alejandro Covello.